Noticias de la Feria (II)

Esta es la segunda vez que entrevisto a Sergio, porque, según Carlos Alejandro Rodríguez Martínez, autor del blog La aldea maldita, yo soy “uno de los mayores especialistas en la poesía del poeta”. Honor que me hace Carlos. Hablando de poetas, al parecer, Carlos se debate entre dos vates mayores (??). Yo, mientras tanto, publico mi pequeña entrevista de 60 líneas y le pongo la foto más juvenil de Sergio, todavía en la Universidad, porque es la que más me agrada (lo que no quiere decir que su imagen actual me resulte desagradable).

Sergio García Zamora desde la Tierra de Nadie

foto-sergito

Sergio García Zamora

Para Leydi Torres Arias

Anoche le conté a una amiga que hoy entrevistaría a Sergio García Zamora, y ella, que también es amiga del poeta y le dio clases en algún momento (Marilé Ruíz Prado, ex profesora de Literatura Latinoamericana de la UCLV), me dijo esto: «Sergio es súper talentoso, súper sensible, pero si la asignatura no le interesaba, podías darlo por perdido. Así le pasó con algunas y a veces se las vio fea. En literatura no. ¡¡Era muy bueno!!». Sergio, sin duda, es un hombre sencillo. Comprende que la poesía le surge de las entrañas para expresar contenidos universales, ora sea en versos de aliento trascendental, ora en poemas que hablan de sus preocupaciones sociales. Pareciera extraño que un hombre así encuentre un regusto en la atención del espacio dedicado por nuestra Feria a los niños y jóvenes.

–¿Qué placer encuentras tú, siendo un poeta de temas graves, cuando diriges un espacio dedicado a la literatura juvenil, que usualmente se subvalora?

Los tontos, los incautos, siempre juzgan de poco serio o demeritan a lo joven. Cuando publiqué mi primer libro el mayor elogio que me hicieron era: “está muy bien lo que has escrito para ser tan joven”. Era una forma de decirme necesitas cien años para escribir mejor. Por lo tanto, no creo que la juventud sea síntoma de ineptitud, de inexperiencia; nada, es un síntoma de talento en ciernes, de la estrella en germen, como decía Dulce María Loynaz. Yo estoy muy feliz por este espacio, y espero que se siga repitiendo. Aquí encuentro la satisfacción de un verdadero disfrute de parte del público, que se marcha si no le gusta. Este no es ningún recital de poesía, ni ninguna conversación llena de solemnidad; aquí hay como un estado natural de las personas en que les es dada la posibilidad de elección. Eso lo pueden hacer en Tierra de Nadie.

–¿Qué te propusiste en tu último poemario, Pabellón de caza/Shooting lodge?

Soy un amante de la poesía inglesa, y los ingleses tienen entre sus tradiciones más aristocratizantes ir a la campiña, famosa por su belleza, a cazar, para luego exponer las piezas que obtuvieron en un pabellón de caza. La tradición es contemporánea también. Un caso notorio fue Hemingway. Ese era el pretexto. Entonces reuní todos los poemas que tenía dedicados a animales y me propuse crear un bestiario, género que viene del medioevo, y que encarnó en forma poética en el caso cubano de Dulce María Loynaz, que tiene su Bestiario, al igual que Nicolás Guillén, con su poemario El Gran Zoo, que fue retomado por Luis Rogelio Nogueras en su poema El gran zooneto. Además de que siempre me ha fascinado el animal: lo humano del animal, así como lo animal que hay en lo humano. Traté de volver aquí a mis raíces líricas. Es un camino que me parece ningún poeta debe perder.

–¿Entonces de ahí proviene la estrategia de un libro bilingüe?

Sí, y también para que aquellos lectores de habla inglesa vean pastar a estos animales en su lengua.

–¿Qué sintió Sergio cuando se escuchó vertido en otro idioma?

Sentí que estaba volviendo a escribir un poema distinto. Sentía que estaba naciendo el poema de nuevo. Es como pensar que existe una tierra igual a esta en otro extremo del universo, una tierra en la que a lo mejor yo soy el que te entrevista y tú eres el entrevistado.

–Se habla siempre de traduttore/traditore. ¿Sentiste la traición?

Bueno, la traducción la hizo mi hermano, Eliécer García Zamora, y él siempre ha estado cerca de la poesía en cuanto a sensibilidad, no como ejecutor, pero al menos sí en cuanto a su vida. Tiene una vida poética, y a mí me encanta eso. Su nombre en hebreo significa “Auxilio de Dios”, así que con la ayuda de Dios vertimos los poemas al inglés. En realidad no creo que ninguna traducción pueda echar a perder un poema, porque el poema siempre sobrevive. Y Borges afirmaba que ninguna traducción podría arruinar al Quijote.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s